¿Tienes tiempo por delante? Prepara tu propia pasta fresca y disfruta de lo bien que lo has hecho.
Escoger los huevos oscuros, para que nos den una yema lo más amarilla posible.
Poner la harina en una ensaladera formando una fuente (una montañita con un hueco en medio). Romper los huevos dentro de la fuente (o batirlos previamente si están muy fríos). Mezclar el huevo con la harina directamente con los dedos hasta que se consiga una masa firme y consistente. Después de amasar durante unos 15 minutos a mano (5 minutos si es con robot), la masa estará lisa y se empezarán a formar pompitas de aire. Formar una bola y dejar reposar 15 minutos sobre la encimera cubriéndola con un paño de cocina.
Extender la bola de masa sobre la encima enharinada, y con un rodillo de amasar se va extendiendo, plegando y extendiendo, hasta que consigamos una capa fina de masa sin grietas. Para que el rodillo no se pegue, se puede espolvorear un poco de harina sobre la masa. No haga esto en un lugar con corrientes de aire o demasiado caluroso porque se podría secar la pasta demasiado rápido.
Según para qué se vaya a usar la pasta, así será su elaboración a partir de aquí. Sólo en el caso de las láminas de lasaña es necesario realizar una cocción rápida antes del secado definitivo.
Los que vieron esta receta también vieron
Regístrate para añadir tus propios vinos.
Regístrate para añadir tus propias recetas.
Más opciones en la búsqueda avanzada