Un clásico de la cocina italiana presentado como plato de primavera. Aquí os ponenos la versión más económica y sencilla. ¿Variantes? Las que quieras.
Lavar y secar los calabacines. Cortarlos en daditos sin pelarlos. Calentar el caldo de pollo en una cacerola o en el microondas,.
En una sartén grande y honda, calentar el aceite de oliva a fuego lento y poner a pochar las cebollas lavadas, peladas y picadas, sin que lleguen a ponerse marrones. Añadir el arroz, remover y saltear durante unos minutos hasta que tome un color anacarado. Entonces, regar con el vino blanco y dejar que se reduzca hasta que se evapore.
Añadir caldo hasta cubrir el arroz, no más. Remover a menudo y dejar cocer hasta que el caldo se consuma. Cuando esto ocurra, se vuelve a añadir caldo hasta cubrir. Se repite la operación hasta que el arroz esté cocido (unos 19 minutos). Durante la operación anterior, y al cabo de los 10 minutos, añadir los daditos de calabacín.
Cuando el arroz esté cocido, se añaden de una vez, la mantequilla salada y 100 gr de Grana Padano rallado. Salpimentar al gusto y dejar reposar 1 minuto. Al cabo de este tiempo, se remueve enérgicamente y se sirve con el resto de Grana Padano cortado en láminas.
Aunque se suba de precio, puede merecer la pena realizar esta receta con parmesano regiano.
Para potenciar el sabor, y en el momento se servir, se puede condimentar con 2 cucharadas de albahaca picada.
Alfinal de la cocción se pueden añadir también setas salteadas y acompañar este plato con flores de calabacín rebozadas. Todo un lujo para este risotto.
Los que vieron esta receta también vieron
Regístrate para añadir tus propios vinos.
Regístrate para añadir tus propias recetas.
Más opciones en la búsqueda avanzada