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Si hacemos conservas en casa, además de la esterilización previa de los tarros en los que se pone la conserva, será necesaria una esterilización final, antes de su almacenamiento.

Para ello hace falta:

  • una cacerola que venga con cesta de cocción al vapor.
  • unas pinzas especiales para coger los tarros sin quemarse
  • un reloj

Nada más hacer la esterilzación de los tarros se ponen dentro los alimentos a conservar, llenándolos hasta 1 cm antes del borde.

Se ponen los tarros de conservas con el tapón ligeramente enroscado dentro la cesta y separados entre sí lo máximo que se pueda.

El tapón no estará herméticamente cerrado, por lo que dejará salir el vapor de agua de la conserva y así hacer el vacío cuando se cierre totalmente y se enfríe.

Se pone todo en una cacerola con agua hirviendo que cubra todo al menos 2 cm. ES IMPORTANTE QUE LA CESTA NO TOQUE EL FONDO de la cacerola. Si no, los tarros podrían estallar.

Dejar cocer durante 10 minutos con la tapa de cacerola puesta.

Al cabo de este tiempo, apagar el fuego y retirar la tapa de la caceola. Dejar que los borbotones cesen.

Sacar los tarros uno a uno con la pinza. Dejar enfriar durante 24 horas, fuera de las corrientes de aire y preferiblemente en la oscuridad. No apretar los tapones de los tarros aún.

Pasado ese tiempo, el tapón del tarro tiene que haberse quedado como fijo. Esto es porque se ha hecho el vació en el interior. Terminar de apretar los tapones y limpiar los tarros con un paño húmedo.

Guardar separados entre sí y etiquetarlos con el contenido y fecha.

 

 

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